Trastornos alimentarios en niñas de 6 años
Memed El flaco - 15-05-2005 13:37:16 | Categoria: Actualidad
Para los que piensen que el alocado consumismo actual no influye en nuestros hijos; ni la reducción del tamaño de las tallas de ropa; o el aumento de las modelos raquíticas hasta el extremo (que diseñadores y pasarelas mil veces han jurado erradicar); ni los anuncios sexistas; o el bombardeo publicitario incesante que nos señala qué figura es "normal y aceptable" y cuál se sale del canon establecido y por lo cual es necesario "corregir" de inmediato; o las dietas nutricionales que son precisas aplicar continuamente, y de forma agresiva cuándo se acercan las épocas veraniegas.Para aquellos que han bajado la guardia, ojo al dato, vía Consumer.
Las asociaciones "Protégeles" y ADANER han mostrado hoy su preocupación por los nuevos casos de enfermedades alimentarias "detectadas en niñas de 6 y 7 años" que asocian el éxito con "estar delgadas". Estas niñas están sometidas "a la misma presión, impacto e influencia de los medios de comunicación que todos los demás", y no son conscientes de que "su constitución no les permite tener el cuerpo de una mujer o un hombre".
La coordinadora de la Asociación de Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (ADANER), Maria del Carmen González, ha alertado de la "mala situación" que atraviesa España en cuanto a la proliferación de estas enfermedades entre los más jóvenes. Según ella, en estos momentos existe una "gravísima epidemia" de trastornos alimenticios en muchos países del mundo, y sólo unos pocos "están preparados para afrontarlos".
Por su parte, el presidente de "Protégeles", Guillermo Cánovas, ha denunciado la "escasez de medios" disponibles para afrontar estos trastornos que cada día afectan "a más miles y miles de niñas". Un problema que atañe también a la Sanidad Pública porque "en la mayoría de los hospitales españoles no hay unidades específicas para tratar estos casos".
Asimismo, Maria del Carmen González ha destacado que la sociedad médica está también preocupada por la "obesidad infantil" y ha hecho un llamamiento a la sociedad y al sector sanitario para que tome conciencia del problema, ya que, en su opinión, muchos "no ven que debajo de la obesidad también hay un trastorno psicológico" que debe ser tratado al igual que la anorexia.
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Nuestro enemigo no está fuera: no es ni la televisión, ni los anuncions, ni las modelos esqueléticas. Nuestro enemigo está dentro de nuestra propia cabeza. Nos han dicho que para triunfar tenemos que estar guapas, y en vez de mandar a pintar monas a ...
Referencia de Tienes Mucho Que Decir hace 3 años y 40 meses
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Yo no creo que sea un problema de comunicación, o de estereotipos. Creo que el principal problema está en la educación. Si a una niña, ya de pequeña, le enseñas que para triunfar tiene que estar guapa, ¿qué valores le están inculcando realmente?
Creo que el enemigo no está fuera, sino dentro de nosotras mismas. Si nosotras fuéramos las primeras en rebelarnos contra la tiranía de la talla 36, y asumiéramos que una talla 40 no es estar hecha una foca; que comer de todo es sano, y el chocolate no es el demonio reencarnado; que no hace falta estar siempre perfecta para estar bien. Si no consumiéramos productos anticelulíticos supuestamente milagrosos, si nos cachondeáramos de los efectos del "tonalín" y empezáramos a sentirnos bien con nuestro propio cuerpo, y a quien no le guste que le de dos duros, los anunciantes no tendrían nada que hacer, es más, creo que empezarían a modificar el cano de belleza supuestamente establecido para ajustarse a los gustos y preferencias de su público objetivo.
A las mujeres se nos ha considerado tradicionalmente "mujeres-objeto", y lo hemos consentido, lo seguimos consintiendo. La rebeldía empeza en una misma. ¡No a la dictadura de las calorías!
Saludos:
Jéssica.Comentario de Jessica hace 3 años y 40 meses
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En la educación, depende. Ten en cuenta que nuestros niños/as no sólo están en casa. También van al colegio, y allí hablan con otros compañeros, y la presión de grupo es importantísima: qué ropa llevas, cómo te vistes, los últimos complementos de moda no los llevas, etc.
Después está la televisión, por dios. Bombardeo con muñequitas-super-mega-guays-mola-lo-americano-pijo, y con las ropitas que llevan en las series en televisión. Por cierto, aprovecho y voy a acordarme de los muertos de cierta productora. Fíjate en Los Serrano. Los (pocos) capítulos que ví la temporada anterior mostraban: a la niña de los Serrano super-mega-a-la-última, flaquita, con sus curvas, sus tops y su guapura. Mientras, su mejor amiga era más gordita, le ponían unas gafas horribles con las que parecía una fantoche, la vestían con chándals o modelos horrorosos con los que, al lado de la mega-pija-protagonista, no sólo no destacaba, si no que quedaba al nivel del betún.
¿Qué piensa una niña, sin conocimiento para distinguir la estafa, cuándo ve esta escena? Mi mujer tiene dos sobrinillas que con pocos años ya están comiéndose la cabeza con lo que es "lo último".
Creo que la educación no lo es todo, que además de reprender y corregir, hay que tener en cuenta el entorno en el que se mueven los niños, y actuar en consecuencia, o al menos mantenterse alerta.
Un saludo, ¡y gracias por tu comentario!
Memed El flacoComentario de Memed El flaco hace 3 años y 40 meses
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De acuerdo, pero sólo en parte. Para empezar, no creo que los niños deban ver sólos la televisión (sobra decir la opinión que me merecen los padres que les ponen a sus hijos una tele en su habitación para no tener pelea diaria a la hora de mandarlos a la cama...): creo que los padres deben filtrar lo que ven sus hijos, pero no me refiero a censurar los programas, sino a explicarlos.
Los padres son los principales transmisores de valores, y lo que los hijos ven fuera de casa o en la tele lo filtran en base a los valores recibidos.
Hablo desde mi prpopia experiencia, evidentemente: mis padres siempre estuvieron muy encima de mi educación, respondían a todas mis preguntas con claridad y me explicaban las cosas. Al salir a la calle, al hablar con los amigos o los compañeros de clase, estaba preparada para no dejarme influenciar.
El primer espejo en el que una niña se mira no es en la protagonista de una serie de ficción: es la madre el primer modelo a imitar. Y si la madre transmite el rol de "mujer-siempre-perfecta-que-guapa-eres-tu-triunfarás", es un rol que la hija imitará con facilidad.
Es la ficción la que imita a la realidad, y no al revés.
Saludos:
Jéssica.Comentario de Jessica hace 3 años y 40 meses



