Lo "catalán" contamina
Memed El flaco - 02-05-2005 15:53:18 | Categoria: Mediocridades políticas
El título parece ofensivo, pero sólo muestra la antesala del texto que presento. Lo leí en Voto en Blanco y abre un interesante debate: de cómo lo catalán ha pasado de ser representativo de metropolitano, avanzado y eficiente, a convertirse en frente de confrontación nacional y a veces vergüenza política para el Gobierno.Me parecen evidentes los mitos y prejuicios que existen entre algunas CCAA de este país, y la fuerza con la que la izquierda catalana intenta mantener y aumentar su soberanía, pero creo que la raíz del problema está precisamente en cómo muchos políticos manipulan la confianza de sus votantes, para increpar y mantener ávido e hiriente el debate nacionalista. Y cómo somos todos los perjudicados por estas manipulaciones, que impiden que nos sentemos tranquilamente a hablar, sin dejar de mirar "al otro" por el rabillo del ojo.
Lo "catalán" contaminaVía | Voto en blanco
Si hay en España un producto necesitado de una potente campaña de imagen, ese producto es Cataluña.
El glamour catalán ha desaparecido en España. Lo catalán era hasta hace pocos años un modelo, un ejemplo de cultura emprendedora y de progreso, pero hoy contamina y se ha transformado en una molestia, en una fuente de inquietudes, en un foco constante de malas noticias.
Hasta el ínclito Zapatero, que tiene a la catalana ERC como "socio" de gobierno, sabe que tiene que esconder ya a la opinión pública española sus entrevistas con Maragall o Carod-Rovira y sus concesiones políticas, porque Cataluña es, sin duda, el mayor foco de desgaste para su partido, mucho más que el País Vasco o que la débil política exterior.
El mejor ejemplo es lo que ha ocurrido la pasada semana con el presidente andaluz Manuel Chaves y número "dos" del PSOE, que quiso mantener en "secreto" su entrevista en Barcelona con Maragall, cuando unos meses antes habría movilizado para esa entrevista a decenas de medios de comunicación y hasta a los conserjes de "Canal Sur".
Ese Chaves que ahora viaja como un furtivo a Barcelona es el mismo que antes se enorgullecía de su amistad con Maragall, que se ufanaba de que planificaban el futuro juntos y de que el eje Cataluña-Andalucía "modernizaría España".
A los electores no les gusta que los líderes españoles y catalanes sometan al país a cabildeos y a componendas políticas que ahora, a juzgar por la escasa publicidad que reciben, parecen inconfesables.
El "sobresalto catalán" llega a los españoles casi diariamente, a través de los periódicos y los noticieros de radio y televisión. A veces tiene la forma de una exigencia política y otras llega como una reclamación lingüistica o económica, pero siempre es una mala noticia, algo que golpea, molesta y distancia.
La lista de malas noticias catalanas es casi interminable y el ritmo de recepción es casi diario: Veto catalán al trasvase del Ebro que iba a llevar agua hasta el sediento Levante y Sudeste español; nuevo estatuto más próximo a la independencia; entrevista secreta de Carod-Rovira con ETA; ruptura de la caja única y defensa de la teoría de que los catalanes, por aportar más riqueza, deben recibir más; uso obligado del catalán; marginación de los que no hablan el catalán en Cataluña; acusación a andaluces y extremeños de que no trabajan y de viver de las "subvenciones"; Maragall declara que quiere ingresar en la "francofonía"... y la última de ellas, las películas extranjeras deberán doblarse al catalán, una decisión que puede abrir las puertas a un "canon" televisivo que deberán pagar los españoles para fiananciar los gastos del doblaje.
La corriente de "antipatía" procedente de Cataluña ya se ha cobrado algunos "trofeos" y víctimas, como el "boicot" al cava en las últimas navidades, pero recientemente se han detectado nuevos y preocupantes síntomas de rechazo a productos y a baluartes catalanes de la empresa y de la banca.
Realmente, Cataluña necesita una campaña masiva de imagen o quizás mejor, una "ofensiva de encanto".
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