La financiación de la Iglesia Católica
Memed El flaco - 25-04-2005 02:00:57 | Categoria: La doble moral
Cuando en enero de 1979, sólo cinco días después de firmarse la Constitución, se pactó la financiación de la Iglesia Católica por el estado español, muy pocos españoles tenían en mente que un tratado de 3 años se alargaría durante más de 25. Sin embargo, ya se sabe, los caminos del señor son inescrutables...En primer lugar está el adelanto que el gobierno realiza a la Iglesia para el pago de obispos y sacerdotes, a través de las donaciones que realizan los católicos en su declaración de hacienda. Este año está estimado en 141 millones de euros, a pesar de que en otros años no se ha alcanzado esa cifra, ni la Iglesia ha devuelto la diferencia. La intención del gobierno actual es acabar con esta sobrefinanciación, que ha podido superar los 240 millones de euros en los últimos 10 años, y la de la Iglesia, aceptar este recorte a cambio de aumentar el porcentaje de la casilla del IRPF de 5,52 a 5,8%.
Otras formas de financiación (que la Iglesia considera forma de pago por servicios prestados), son el pago al profesorado de religión (600 millones de euros), a los centros escolares concertados (otros 600 millones), repartidos entre más de 5200 centros educativos; la asistencia social a través de ONG's suscritas a la Iglesia (Cáritas, Manos Unidas...), además de los centros hospitalarios y de caridad y los pagos de los capellanes hospitalarios, penitenciarios y castrenses suponen más de 150 millones de euros.
También hay que tener en cuenta los fondos que el Estado destina a proteger y reconstruir el patrimonio artístico y cultural, que incluyen museos, catedrales y colegiatas.
Además de estas inyecciones de dinero, la iglesia cuenta con espléndidas ventajas fiscales, cómo la exención del IVA para bienes destinados a culto (que no se aplica a otras confesiones en nuestro país), la retirada del impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el de Sucesiones y Donaciones, y la exención del impuesto del IBI. Mientras, según ABC, la Iglesia obtuvo nada más y nada menos que 62 millones de euros de los servicios y las rentas de su patrimonio sólo en 2004, incluyendo posiblemente al Estado.
En la sociedad democrática española, aparte de la Administración del Estado no existe ninguna organización comparable al poder y patrimonio que administra la Iglesia. Posee 22.500 templos con sus respectivas viviendas, 954 monasterios, 103 catedrales, 289 museos, 2.421 centros sanitarios y asistenciales (orfanatos, hospitales, guarderías, asilos...), más de 2.000 colegios, editoriales, emisoras de radio, empresas de seguros e inversión... todo un cúmulo de poder económico e inmobiliario sin parangón en este país.Sin embargo, el destino, las cuentas claras de la circulación de todo este capital no es presentado transparentemente a la sociedad española que lo está pagando. Escándalos financieros como el de Gescartera, el caso Torras o Grand Tibidabola, pusieron de manifiesto la figura del ecónomo -una especie de administrador de los presupuestos de cada diócesis-, que funciona con plena libertad y por quien pasan al año cientos de miles de euros de los que no es necesario dar cuenta a nadie.
Mientras que los obispos se apresuran a justificar estas arriesgadas inversiones, la Iglesia no es capaz de destinar ese dinero que tienen parado en valores seguros de renta fija, si no que se dedican a invertirlo en valores especulativos a través de empresas ficticias. ¿Por qué se invierte ese dinero asigando por el Estado en valores éticos? ¿acaso no es dinero aportado por los fieles para asegurar la continuidad del culto? ¿qué manera es esta de romper el voto de pobreza? Otra estrategia más que pone de manifiesto la doble moral de la Iglesia Católica.El Vaticano también ha tenido sus escándalos financieros, que han terminado por mantener al papado en números rojos. Los menos de 250 millones de euros que entran en sus arcas las aportan las donaciones de los fieles y la explotación turística de la propia ciudad Vaticana. Gracias a la independencia de las diócesis de la sede papal, la capital de los católicos ha evitado otros muchos escándalos económicos y sociales.
Ahora la Iglesia Católica está en guardia en España. El gobierno de Rodríguez Zapatero ha puesto de manifiesto su intención de limitar la financiación estatal de la Iglesia, que se debió preocupar de ser independientemente económica hace más de 20 años, y de apremiar a la Iglesia para que comience a plantearse esta independencia. Posiblemente se trate de medidas a largo plazo, pero esto le hace a uno pensar en el modelo alemán.
En Alemania los creyentes bautizados deben pagar un impuesto eclesiástico que se determina a partir de un salario mínimo, y que es recaudado por el Estado que le cobra a la Iglesia un porcentaje por esta gestión. Los que quieran evitar este impuesto deben realizar una declaración de apostasia, que implica la pérdida del derecho a sepultura eclesiástica (católica o protestante), al matrimonio eclesiástico y al bautizo para los niños. Para pensárselo.
Vía | Escolar y ampliado a través de Informativos Telecinco y otras fuentes.
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